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Guía rápida: Cómo preparar y aplicar los plaguicidas orgánicos

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Los extractos naturales y su importancia.

El control de plagas y enfermedades con productos de origen vegetal, también conocidos como bioplaguicidas, son una gran opción ante la tendencia actual de conservar y proteger el medio ambiente, además a esto se ha sumado la creciente demanda por alimentos seguros por parte de los consumidores. Ante todo lo anterior se han vuelto una alternativa viable, principalmente por su accesibilidad y no representar una amenaza para todas las personas relacionadas en el proceso de producción de frutas y hortalizas.

Este tipo de productos fitosanitarios, son sintetizados de forma natural y se derivan de toda la planta o alguna parte en específico. Son muchos los compuestos naturales de origen vegetal de los cuales, se cuentan con estudios que respaldan su efectividad para controlar hongos, bacterias, insectos, ácaros y nematodos, todos ellos de importancia económica.

Los extractos vegetales como principal característica y la cual los hace muy valiosos para el control de plagas y enfermedades, es la presencia de metabolitos secundarios nitrogenados, fenólicos y terpenoides, los cuales son importantes para la respuesta defensiva de las plantas. Estos compuestos actúan como antifúngicos, antialimentarios, antibacterianos, repelentes y en algunos casos impiden la germinación de semillas de malezas.

Preparación del Bio Plaguicida.

- Primero es necesario inspeccionar el estado del equipo de fumigación, para verificar que no exista alguna fuga o esté tapada alguna de las boquillas.

- La botella del producto debe ser agitada antes de cada aplicación.

- Para mejorar sus efectos, el pH del agua debe regularse y alcanzar un rango de entre 5.5 a 6.5.

 

- El tanque de fumigación tiene que ser llenado al 50% de su capacidad.

- Posterior al acondicionamiento del pH, agregamos el plaguicida, al ser líquidos todos ellos y del mismo tipo, no importa el orden de vertido si es que se utilizara más de uno.

 

- Agitamos constantemente para lograr una mezcla homogénea.

 

- Después de unos minutos, llenamos el tanque con agua previamente acondicionada.

 

- Ahora podemos realizar la fumigación, siempre tratando de cubrir todas las partes de la planta.

Dosis.

Están recomendados para ser utilizados de manera preventiva o bien cuando la plaga o enfermedad esté presente, lo único que cambia es la dosificación:

- De forma preventiva, la dosis es de 5 ml por cada litro de agua.

- De modo curativa se eleva la dosis a 10 ml por litro de agua.

Frecuencia de aplicación.

Preventivamente o cuando las condiciones ambientales son las adecuadas para el desarrollo de la plaga o enfermedad, se recomienda una aplicación cada 15 días.

Con la aparición de los primeros síntomas de la enfermedad o los primeros insectos de la plaga, se aconseja efectuar una aplicación cada 4 días, repitiendo 3 veces, después de lo anterior espaciamos las aplicaciones cada 8 días.

Si la plaga o enfermedad no es controlada, es necesario elevar la dosis al doble y continuar aplicando el producto hasta lograr su control.

Medidas de seguridad.

A pesar de tratarse de productos orgánicos, estos pueden generar algún tipo de irritación en la piel o las vías respiratorias, por lo tanto, es necesario establecer ciertas medidas de seguridad durante su preparación y posterior aplicación, estas disposiciones nos ayudarán a reducir al mínimo la posibilidad de alguna intoxicación.

Por consiguiente es importante seguir las recomendaciones enumeradas a continuación:

1.- Usar equipo de protección como: guantes, lentes de seguridad, mascarilla y ropa protectora.

2.- Lavarse las manos con abundante agua después de la preparación y fumigación.

3.- No consumir alimentos durante la manipulación y fumigación, además de evitar fumar.

4.- Es importante que los utensilios utilizados para la preparación sean marcados y solo empleados para esta labor.

5.- La ventaja presentada por este tipo de plaguicidas orgánicos, sobre los de origen químico, son las nulas restricciones para volver a entrar al área fumigada o cosechar en cuanto se haya fumigado.

Recomendaciones adicionales para elevar su eficiencia.

 

Para elevar la eficiencia de los bioplaguicidas e incrementar su nivel de control, una práctica muy importante durante el uso de cualquier producto sanitario es regular el pH del agua, a un rango de 5.5 a 6.5. Con la ayuda de coadyuvantes como el pH 1000, se mejora la adherencia, la dispersión sobre todas las hojas, así como su absorción.

Otro producto que contribuye enormemente a mejorar el accionar de los extractos naturales, es el AD 3000, producto con la capacidad de romper la tensión superficial del agua, formando de esta manera gotas aplanadas para lograr cubrir una mayor superficie y distribuirse mejor, de igual forma, reduce la evaporación, permitiendo al plaguicida estar por más tiempo sobre las hojas.

Un inconveniente de este tipo de productos es su rápida degradación por las altas temperaturas, por tal razón se recomienda realizar la fumigación cuando la temperatura sea menor a 28 °C, por la tarde cuando el sol haya descendido o bien muy temprano por la mañana.

No olvides que estos productos están ampliamente recomendados y certificados para agricultura orgánica, así como para ser utilizados en la agricultura convencional y protegida.

 
¡Esperamos que esta guía te sea de gran ayuda!