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Guía para el Cultivo de Sandía

Guía para el cultivo de Sandía (Citrullus Vulgaris)

 

La sandía tiene su origen en el desierto de Kalahari en el continente Africano, donde actualmente aún crece de forma silvestre; debido a sus particularidades ésta se ha convertido en una fuente de agua para los habitantes y animales de estas regiones. Esta fruta pertenece a la familia de las cucurbitáceas, una amplia familia donde encontramos otras plantas comestibles como la calabaza, el pepino y el melón, entre otras.

La sandía es una planta rastrera anual de hasta cuatro metros que cuenta con tallos cubiertos de vello de un centímetro de diámetro aproximadamente y con zarcillos leñosos; además presenta hojas de hasta 20 centímetros de ancho por 15 centímetros de largo con sésiles por el haz con bello por el envés, pinnado-divididas. Esta planta también cuenta con flores solitarias amarillas de hasta cuatro centímetros de diámetro, éstas aparecen en la misma planta aunque son completamente masculinas o femeninas (flores monoicas), si bien pueden darse casos más raros de hermafroditismo. Sus frutos son comestibles muy grandes (sandías) de hasta 80 centímetros de longitud más o menos esféricos u ovoides, lisos, de color verde uniforme o con bandas más oscuras. La sandía puede llegar a pesar hasta 20 kilogramos, aunque su peso medio es de 2,5 kilogramos; su pulpa va de color rojo a amarillo pasando por el rosa y tiene semillas de color negro (pepitas). Es un fruto de verano.

Esta fruta constituye en un alimento muy rico en vitamina A, en forma de carotenos. El caroteno principal de la sandía es el licopeno, que es el colorante que tiñe esta fruta de color rojo o rosado. Una vez ingerido, el organismo transforma el licopeno en vitamina A uno de los mejores antioxidantes. También posee cantidades bastante elevadas de vitaminas del grupo B, entre todas cabe destacar la piridoxina ( vitamina B6). Además es rica en minerales, especialmente manganeso y potasio; contiene muy pocas calorías, tan sólo unas 26 cal/100g.

 

 

 

 

 

Contiene pequeñas cantidades de vitaminas antioxidantes como la vitamina A, C, E y K. Además contienen betacaroteno, luteína y zea-xantina. También contiene minerales como el Cobre, Fósforo, Hierro, Manganeso, Selenio, Zinc entre otros.

Este fruto a formado parte de la comida mexicana desde tiempos prehispánicos y hoy en día su uso es muy común en la comida mexicana.

Prefiere climas templados a cálidos, tolerando bien las sequías y el frió, con temperaturas óptimas para su crecimiento de entre 20 y 25°C; el sustrato debe ser franco o franco arenoso con buen drenaje, el suelo tiene que estar húmedo y fertilizado. Se recomienda su siembra de marzo a julio.

 

Sandía Diploide: En este grupo se engloban todas las variedades tradicionales, tienen mayor peso el cual oscila entre los ocho y los 15 kilogramos. Unos tienen forma esférica y otros más alargada, pueden tener cáscaras lisas o rayadas, las cuales producen semillas perfectamente formadas.
Sandía Melona: Son sandías con pepitas de forma redondeada.
Sandía Redondas: Son sandías con pepitas de forma redondeada.
Sandia Sin Semilla: Triplioides
 

Estas sandías, también denominadas apirenas, se diferencian fundamentalmente de las tradicionales por no producir semillas viables, ya que dejan de crecer tras iniciar su desarrollo quedándose de color blanco y tiernas, de forma que al comer el fruto no se nota su presencia, facilitando así el consumo incluso para los más pequeños.

Las sandías sin pepitas se obtienen a partir de semillas especiales. Estas se producen al cruzar una sandía normal (sandía diploide, es decir con un número normal de cromosomas) con una sandía tetraploide (con cuatro veces más cromosomas que los normales). Ésta última se obtiene al tratar una sandía normal con colquicina, una droga que se obtiene del cólquico de una planta de la familia de las liliáceas muy tóxica.

Las semillas obtenidas por el cruce de estos especímenes requieren una tecnología de producción más compleja por lo que resultan más caras. Las plantas que crecen a partir de estas semillas, cuando son polinizadas, a partir de pólenes de plantas normales producen ejemplares estériles que contienen semillas no completamente desarrolladas, semillas muy rudimentarias y muy blandas, son más fáciles de comer que las otras y, al mismo tiempo, suelen tener un tamaño más pequeño, tienen una duración mayor, dado que las sandías con pepitas suelen comenzar a pudrirse antes precisamente empezando con la carne que está en contacto con las pepitas. Suelen tener más azúcares en la pulpa y la planta suele ser más fuerte y más grande. Su peso puede variar entre un kilo 300 kilogramos a tres kilogramos.

Gracias a las características de sus raíces se puede adaptar perfectamente a los climas tropicales o cálidos, ya que profundizan muy poco en la tierra y se extienden a lo largo del suelo en una superficie amplia, permitiéndoles absorber con rapidez el agua de lluvia o el simple rocío de la mañana. La sandía se cultiva prácticamente en todos los lugares del mundo que posean un clima cálido y poco lluvioso.

Su época de siembra es de febrero a abril y su ciclo de cultivo es de tres a seis meses, además prefiere sustratos franco o franco arenosos con buen drenaje, germina mejor con una temperatura de 25ºC y se desarrolla en temperaturas de 23 a 28ºc en el día y de 18 a 20ºC por la noche, requiere una humedad ambiental de entre 60 y70 por ciento.

Las plantaciones de sandía necesitan bastante agua, sobre todo en los períodos de crecimiento y durante el engorde y maduración de los frutos. Estas necesidades estarán en consonancia con el clima de la zona y con la insolación. De este modo la falta de agua en el cultivo provoca menores rendimientos tanto en cantidad como en calidad. A pesar de esto se debe de cuidar mucho el riego porque en suelos inundados se perjudica a la planta y puede provocar el surgimiento de enfermedades bacterianas o fúngicas.

Es importante mencionar que el cultivo de sandía también se da por injerto sobre un pie de calabaza empleando los híbridos Cucurbita maxima y Cucurbita moschata, el injerto de aproximación es el más utilizado para combatir el ataque de hongos como el Fusarium oxyspurum f. sp. Niveum, de esa manera se debe mantener aislada a la planta de sandía de la fuente de contagio que es el suelo.

Marco de plantación de 2 x1.5m o 4 x1m

 
 
 
Siembra

Una vez que elegiste la variedad a cultivar podremos sembrar las semillas, para esto procura que tus semillas estén limpias y esterilizadas así como también el sustrato y materiales a ocupar. La siembra se puede realizar de manera directa o indirecta.

Se recomienda su germinación de manera indirecta con semilleros de 21 a 105 cavidades y utilizar sustratos como perlita, peat moss o fibra de coco especiales para la germinación; se deben colocar de una o dos semillas por cada orificio de la charola. También podemos ocupar un semillero de foamy agrícola de 36 bloques o Cubo de 4 pulgadas, el cual permite llevar a cabo el trasplante de forma sencilla y ayuda a reducir el daño a la raíz.

Por otro lado cuando sembramos de manera directa sobre un terreno hidropónico o cama de cultivo dejamos una distancia de dos a tres metros. Entre surcos y sobre el surco se deben sembrar a mano de tres a cuatro semillas a cada 60 o 90 centímetros, a una profundidad de 2.5 a tres centímetros, para que al nacer se haga un raleo dejando la planta mejor desarrollada y eliminando el resto, siendo el momento para efectuarlo cuando las plantas han formado dos hojas verdaderas.

Recuerda que el riego es únicamente con agua, puedes utilizar un aspersor o un sistema automatizado de riego por percepción procurando que el sustrato siempre este húmedo.

 

 
 
 

Germinación

La semilla germina por lo general en poco tiempo dependiendo de la variedad, temperatura, humedad, entre otros factores, ésta puede emerger entre los siete y 10 días después de la siembra.

Lo primero que verás serán los dos cotiledones, los cuales alimentarán a la plántula unos días; después saldrá un primer par de hojas verdaderas, en esta etapa podrás empezar a colocarles solución nutritiva a tus plántulas, para esto hay que agregar primero un tercio de la cantidad recomendada y poco a poco aumentar la dosis.

 

 
 
 

Trasplante

Después de los 25 o 40 días aproximadamente o cuando las plántulas tengan de dos a cuatro pares de hojas o midan entre cinco y 10 centímetros de alto se puede llevar a cabo el trasplante. Para realizar este procedimiento se puede utilizar un abatelenguas para sacar las plántulas del semillero, tratando de no lastimar la raíz.

Con ayuda de una pala de jardín desinfectada y limpia o con la mano (que debe estar limpia para evitar infecciones en la planta), se debe hacer un hoyo en el sustrato previamente humedecido y colocar a la plántulita para terminar regándola con un poco con la solución nutritiva o con agua.

Es importante mencionar que la sandía no soporta el trasplante a raíz desnuda, por lo que la plantación, en su caso, ha de hacerse con cepellón.

 

 

Microtúnel y acolchados

La utilización de filmsplásticos en los cultivos de sandía otorga un abrigo térmico y proporciona el adelanto de las producciones. Esto se logra con varias técnicas dependiendo del tipo y el lugar en que se colocan las láminas de plástico presentando cada modelo una serie de ventajas e inconvenientes. Los modelos de acolchado y los microtúneles tienen por fin básico el forzado de los cultivos.

Microtúnel: Se colocan después del trasplante, su estructura se forma por arcos de alambre que se colocan a una distancia entre 1.5 y dos metros clavando sus extremos en el suelo a una profundidad de 30 centímetros. La forma más frecuente es un túnel de 30 a 40 centímetros de altura y 50 a 70 centímetros de ancho (en la actualidad se tiende ha hacerlos de más tamaño).

El plástico que se puede utilizar es el plástico para invernaderos, el cual ayuda a brindar una protección a las bajas temperaturas e impedir el goteo por condensación con lo cual se reduce el riesgo de pudrición. Otros materiales utilizados son la malla sombra y la manta térmica. El plástico se sujeta al suelo mediante el enterrado de sus laterales en el momento de su colocación.

Gracias al microtúnel las temperaturas se elevan en épocas o climas templados o fríos hasta 30ºC y mantiene una humedad constante. Sin embargo si la temperatura sube se requiere de un sistema de ventilación, el cual consiste en realizar cortes longitudinales en la zona más alta de los tunelillos. De este modo cuando las temperaturas son bajas, el plástico se contrae manteniéndose tenso y por lo tanto mantiene cerrados los cortes en el plástico. En cambio al subir las temperaturas el plástico se dilata facilitando así la flacidez de éste, abriéndose los cortes facilitándose así el intercambio gaseoso.

Es conveniente ir aumentando progresivamente la ventilación conforme mejora la climatología, de este modo es posible ir aclimatando a la planta al ambiente exterior antes de que se inicie la floración femenina.

Acolchados: Consiste en colocar sobre el terreno, normalmente un plástico, con lo cual se consigue un mayor y más uniforme desarrollo del cultivo motivado porque:

Se mejora la estructura del suelo facilitándose el desarrollo de las raí-ces y favoreciendo de este modo la asimilación de los nutrientes.

Se eleva la temperatura del suelo produciéndose un mayor desarrollo de raíces en los primeros 20 centímetros de sustrato donde la temperatura es más benéfica y los nutrientes de la fertirrigación están más disponibles.

Se disminuye la evaporación de agua, consiguiendo de este modo un ahorro de ésta.

Se aumenta la concentración de CO2 que es indispensable para el desarrollo de la planta.

Los plásticos para acolchar pueden ser de muchos colores, pero los más usados son el transparente y el negro.

Con el transparente se incrementa la temperatura del suelo más que con ningún otro, lo cual favorece el desarrollo de las raíces y la implantación del cultivo, pero también favorece el crecimiento de malas hierbas. La temperatura acumulada durante el día se puede perder por la noche si los plásticos utilizados carecen de buenas propiedades térmicas.

Por otro lado con el acolchado negro se impide el crecimiento de malas hierbas bajo el mismo, pero con este se logra un menor aumento en la temperatura del suelo.

En caso de realizar el acolchado con plástico bicolor, la capa de color negro se pone hacia el suelo y la de color blanco hacia arriba. Esto produce un aumento de la luminosidad (al ser reflejada por el blanco), pero a veces es tan fuerte que influye en el vuelo de las abejas y posteriormente eleva las temperaturas en exceso, siendo esto más perjudicial que la cantidad de luz que gana al principio. En otros cultivos está mucho más introducido.

Recomendamos revisar siempre el cultivo con la implementación de estas cubiertas plásticas. Como norma general no es conveniente la utilización conjunta de ambos sistemas.

 
 

Poda

Podas y aclareos de frutos

Esta actividad se realiza con la finalidad de intentar controlar el crecimiento de la planta, reduciendo el número de brotaciones y consiguiendo mantener la vegetación precisa para el desarrollo de los frutos, eliminando, al mismo tiempo, órganos improductivos, dañados o enfermos.

Práctica de la poda

En la fructiticación de la sandía los frutos cuajan normalmente en las flores femeninas de las ramas principales y en las flores de Ia segunda brotación.

En cultivo de sandía hay dos sistemas de poda que se pueden aplicar en invernadero, el primer sistema consiste en actuar sobre la planta desde el inicio del crecimiento y el segundo sistema dejar desarrollar algunas ramas principales pinzando y despuntando estas ramas sobre las que irán las brotaciones secundarias portadoras de los frutos.

1° Sistema de poda:

l.-Cuando la planta tiene de cuatro a seis hojas verdaderas se despunta por encima de la tercera hoja y pinzando la yema axilar de ésta.

2.- Así brotarán dos ramas secundarias que se volverán a despuntar cuando tengan de cinco a seis hojas, por encima de la tercera hoja,y pinzando, igualmente, la yema axilar.

3.- De ésta forma la planta adulta tiene dos ramas nacidas de la principal y cuatro brotes secundarios.

2° Sistema de poda:

1.- Hay que dejar desarrollar desde el principio sólo dos ramas principales de las cinco y seis que salen del tronco.

2.- Cuando dichos brotes tengan de cinco a seis hojas, se debe despuntar por encima de la tercera hoja para que así se desarrollen cuatro ramas secundarias. De ésta forma los frutos están sujetos sobre brotes secundarios y éstos sobre la rama principal. Igual que en la anterior es conveniente pinzar la yema axilar de la tercera hoja.

Poda de hojas

Sólo se recomienda cuando las hojas de la parte baja de la planta están muy envejecidas o cuando su excesivo desarrollo dificulte la luminosidad o la aireación, ya que de lo contrario traería consigo una reducción de la producción.

La poda se debe realizar cada que se revise el cultivo (por lo menos cada semana), ya que se haya realizado el trasplante se debe comenzar con la poda de hojas, eliminando solamente las hojas enfermas y en senescencia (hojas viejas).

Se deben de eliminar hojas cloróticas o amarillentas, que presenten daños en tonalidades pardas, necrosis o coloración negra provocada por muerte celular o algún hongo. Al eliminar este tipo de hojas, se estimula a las plantas para que tengan un mayor desarrollo vegetativo, una buena ventilación, es importante desechar cualquier posible infección por esporas, bacterias y virus que pudieran contaminarlas.

El corte de estas hojas se debe realizar sólo con ayuda de unas tijeras para podar limpias y desinfectadas, cortando la hoja desde la parte más cercana al tallo principal ligeramente inclinado hacia él.

Poda de flores

Las flores se desprenden una vez completada su función, cayendo sobre el suelo o sobre otros órganos de la planta, pudriéndose con facilidad. Esto puede suponer una fuente de inoculo de enfermedades, por lo que deberán eliminarse cuanto antes. Se deben cortar únicamente las flores viejas y las flores dañadas.

El corte de la flor se debe realizar sólo con ayuda de unas tijeras para podar limpias y desinfectadas, cortando desde la parte más cercana al tallo principal ligeramente inclinado hacia él.

Poda de frutos

Aclareo de frutos

Siempre que la polinización se realiza en condiciones adversas de temperatura y humedad, se forman frutos deformes que es necesario eliminar lo más pequeños posible. Además se debe eliminar parte de los frutos, dejando uno o dos por ramificación en función del vigor de la planta. Después de una poda o un aclareo siempre es bueno realizar un tratamiento fungicida.

 
 

Floración

Puede comenzar a cosecharse a los 80-120 días después de la siembra, los frutos maduros se reconocen porque llenan completamente la “bolsa” que los cubre, e incluso la rompen.

El número de cortes varía de cuatro a seis separando cada corte por 8-12 días entre uno y otro, dependiendo del vigor y la “carga” de la planta.

A medida que comienzan a ponerse amarillas-verdes pierden algo de su acidez y pueden tener menos sabor que los cosechados un poco más temprano.

Los tomatillos frescos en sus hojas pueden almacenarse en el refrigerador en una bolsa de papel por aproximadamente 2 semanas. Para almacenarlos por hasta 3 meses, quite las hojas y refrigere el fruto.

 

 

 

 

 

 
 
 
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